El ahorro de electricidad en el sector industrial se puede conseguir
mediante sistemas de control de potencia, la mejora de motores
eléctricos para ventiladores, bombas y mecanismos de
transmisión, así como la instalación de
equipos de iluminación eficaces. También se trata
de evitar el uso de energía en momentos de máximo
coste, utilizando las tarifas reducidas para ahorrar dinero,
aunque no suponga necesariamente un ahorro de energía.
Se puede mejorar el rendimiento de las calderas y hornos
industriales mediante un ajuste y control cuidadosos de los
niveles de combustión de aire en exceso. La recuperación
del calor desechado a través de bombas de calor y ruedas
térmicas es un buen método para mejorar el ahorro
energético.
Es necesario introducir un buen plan de gestión de
energía que ayudará a conseguir un incremento
en el ahorro económico y energético de la empresa.
Una forma muy eficaz de utilizar la energía de los
combustibles fósiles es la construcción de sistemas
de Cogeneración o de Energía y Calor Combinados
(ECC). En estos casos, el calor que sale de la turbina de
vapor o de gas, o incluso de los motores diesel, se emplean
para alimentar los generadores de electricidad y suministrar
vapor y calor a los distintos elementos de la empresa. Dichos
sistemas tienen un rendimiento global en el uso de la energía
de más del 80%.
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