| Como
en el caso del telégrafo, varios inventores se
discutieron su autoría durante años, llegando
hasta los tribunales más de 600 reclamaciones,
pero estos dieron finalmente la razón a Alexander
Graham Bell, quien fue el primero en patentarlo. La
idea de Bell fue inventar un aparato que transformara
las ondas de sonido que se emiten cuando al hablar en
variaciones de una corriente eléctrica. Una vez
lograda, esta corriente podía llegar al lugar
receptor a través de un cable conductor. El receptor
tendría un aparato que invirtiera el proceso,
transformar las variaciones de una corriente eléctrica
en sonido.
|